Necesidades de fertilización de los cítricos.

Para poder calcular las necesidades de fertilización de los cítricos tenemos primero que conocer otros factores de vital importancia aparte de las necesidades de los propios cultivos, como puede ser el análisis del suelo y del agua. A partir de estos conocimientos podremos establecer un plan de fertilización óptimo.

El ciclo natural de los cítricos

El desarrollo y crecimiento de los cítricos se produce en momentos muy definidos llamados brotaciones, que por regla general suelen ser la floración (en los meses de primavera) y el crecimiento vegetativo tanto en verano como en otoño. Sus frutos comienzan el cuajado entre los meses de mayo y junio, momento en el que inician su crecimiento hasta su maduración.

Nuestro objetivo  como no puede ser de otra forma es conseguir un aumento de la producción acompañado de una mejora en la calidad de su fruto. Para esto necesitamos una eficiente fertilización que complete la fertilización natural que nos ofrece el suelo.

Para que esta fertilización sea efectiva tenemos que conocer tanto las necesidades de nutrición de los cultivos como el momento óptimo de aplicación.

 

Principales nutrientes. Su efecto y la detección de su carencia

Nitrógeno. Sin duda es el elemento que más influye en los cultivos de cítricos, tanto en su crecimiento y floración como en la calidad y productividad de sus frutos.

Su deficiencia produce una amarilleamiento de las hojas, afectando a su tamaño. También reduce el tamaño final de los frutos, produciendo una corteza muy delgada.

 

Fósforo. Fundamental para el metabolismo de los azúcares y los ácidos nucleicos por las plantas.

Su carencia en los cítricos produce una floración más débil. El resultado final produce frutos de buen tamaño pero con una corteza muy gruesa y escaso zumo. No es fácil detectar esta deficiencia a simple vista hasta el momento de la maduración.

 

Potasio. Fundamental en el metabolismo de los hidratos de carbono  y en los procesos de fotosíntesis. Los cítricos exigen una gran cantidad del mismo para la síntesis proteica a la vez que actúa como coenzima en diversos enzimas.

Su carencia produce frutos más pequeños con una corteza delgada, que se colorea de forma prematura. Un síntoma que podemos detectar es al observar que las hojas viejas que tienden a enrollarse a la vez que se arrugan. Para detectar su déficit con antelación es conveniente realizar análisis foliares.

 

Magnesio. Fundamental en la creación de la clorofila, fundamental para la fotosíntesis.

Cuando se produce su carencia los frutos tienden a ser más pequeños, presentando una corteza muy fina, aumentando su acidez debido a la falta de azúcares. Su síntoma más visual es el amarilleamiento parcial de las hojas.

 

Calcio. Fundamental para la unión entre las moléculas de las plantas. Necesario para las paredes celulares, también afecta directamente en la absorción de nutrientes, los sistemas enzimáticos y la actividad fitohormonal.

La carencia de Calcio produce pérdidas de vigor en los cultivos, traduciéndose en cosechas con menos rendimiento y de menor tamaño. Visualmente podemos observar un desecamiento de las puntas de las ramas acompañado de una ligera defoliación.

 

Azufre. Fundamental en la composición de aminoácidos, a la vez que necesario para la síntesis de las  proteínas.

Su carencia perjudica de forma similar a la deficiencia de nitrógeno. Visualmente podemos observar como las hojas se encorvan a la vez que su color verde palidece.

 

Microelementos

Hierro. Esenciales en la respiración de la planta y la fotosíntesis.

La carencia de hierro tiene como resultado una disminución de la cosecha, tanto en cantidad como en tamaño. Se puede detectar al observar hojas jóvenes que amarillean a excepción de sus nervios.

 

Zinc. Su carencia inhibe la síntesis proteica y es fundamental para diferentes enzimas.

Su carencia produce menores cosechas afectando también a su tamaño, ofreciendo frutos con cortezas muy finas y poco zumo. Se puede detectar al observar el amarilleamiento de las hojas alrededor de los nervios secundarios, observándose además un menor crecimiento de las hojas más jóvenes.

 

Manganeso. Activador de diferentes enzimas.

Su carencia es frecuente cuando existen a la vez deficiencias de zinc. En las hojas no se aprecia una disminución del tamaño, pero si aparecen manchas amarillas de forma irregular.

 

Cobre. Favorece la producción de proteínas, promoviendo la fotosíntesis. Afecta muy directamente al provecho del agua, la respiración de la planta y el cuajado de frutos.

No suele ser frecuente su carencia en cítricos, ya que el cobre utilizado como fungicida  aporta la cantidad necesaria.

 

Boro. Esencial para la paredes celulares. Posee un papel fundamental en los sistemas enzimáticos  en la translocación y metabolismo de los carbohidratos.

Su carencia puede detectarse en el amarilleamiento de los nervios de las hojas, pequeñas manchas traslúcidas y un color más pardo en las hojas nuevas. Si bien no son síntomas determinantes.

 

Molibdeno. Fija el nitrógeno y reduce los nitratos.

Cuando se produce su carencia las hojas son más escasas, produciéndose la curvatura de las mismas. Su deficiencia produce síntomas muy parecidos a la carencia de nitrógeno.

 

Necesidades de nutrientes en cítricos

Para un eficaz tratamiento tenemos que conocer las necesidades de nutrientes que consumen los cítricos a lo largo de un ciclo anual. En este consumo hemos tenido en cuenta el crecimiento de los órganos viejos y el desarrollo de los nuevos órganos reproductivos y vegetativos.

Hay que tener en cuenta que parte de los nutrientes necesarios son aportados por las reservas que se encuentran  en las hojas viejas, ya que cuando comienza el ciclo vegetativo ofrecen a la planta parte de sus elementos móviles.

 

 

La dosis adecuada

Partiendo de la estimación de la tabla anterior, debemos de tener en cuenta a la hora de aplicar los tratamientos fertilizantes:

  • La eficiencia del uso de fertilizantes. Que según subimos las dosis el aprovechamiento por parte de la planta disminuye. Por eso tenemos que atender a las dosis que debemos de aplicar.
  • La edad de las plantas.
  • El diámetro de las copas (contaría más que la edad de las plantas).
  • La densidad de la plantación.
  • La producción estimada.
  • El tipo de riego. En riego por inundación debemos de aumentar las dosis de Nitrógeno, Fosforo y hierro.

Para una correcta fertilización es necesario conocer en los momentos críticos los excesos o carencias que se pueden producir, para eso es necesario disponer de los correspondientes análisis foliares, del suelo y del agua de riego.

Sin duda la mejor forma de conocer el estado nutritivo de la planta es mediante los análisis foliares, a través de los mismos se detecta de forma precisa los excesos o carencias, así como los antagonismos entre los diferentes nutrientes.

 

Distribución estacional y momentos de aplicación de los nutrientes

A través de los estudios y análisis sobre la absorción de nutrientes podemos establecer las necesidades nutritivas de los cítricos, dependiendo de la época del año.

 

Porcentaje de nutrientes necesario en plantones

Porcentaje de nutrientes necesario en variedades tempranas

Porcentaje de nutrientes necesario en variedades tardías

 

Momentos clave para la aplicación de nutrientes específicos

 

Nitrógeno

En suelos calizos aplicar durante la primavera en forma amoniacal y durante los meses de verano y otoño en forma nítrica o amoniacal.

En suelos ácidos incorporar Ca++.

 

Fosforo

Si utilizamos riego por inundación se recomienda el uso de abonos complejos, ternarios o binarios.

En riego por goteo podemos utilizar abonos complejos solubles o fertilizantes simples fosfatados.

Aplicar en inundación como superfosfato de cal y en riego por goteo como fosfato monoamónico.

 

Potasio

Tanto en riego por inundación como por goteo utilizar abonos complejos, ternarios o binarios, o fertilizantes simples potásicos.

 

Hierro

Aplicar en forma de quelato directamente al suelo.

 

Zinc, manganeso, boro, cobre y molibdeno

Si el zinc y el manganeso es de forma quelatada aplicar al suelo. Si bien todos pueden ser aplicados foliarmente.

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