¿En qué se parecen ambos productos…? ¿Cuáles con sus diferencias…? Para todos aquellos que confunden términos, en este post aclararemos las nociones más básicas, para que cualquier consumidor sea capaz de distinguir aquellos abonos/fertilizantes que garantizan calidad y por consecuente, eficacia.

Los abonos y fertilizantes orgánicos y químicos se diferencian principalmente en que presentan una composición distinta, pero ambos cumplen la misma función: mejorar el sustrato del suelo  y proporcionar nutrientes a las plantas.

Los abonos tienen un principio activo orgánico o natural. El abono se clasifica en origen animal o vegetal. El de las aves o las ovejas suele tener más valor nutritivo que el de otros animales. Se aplica de forma directa en la tierra, alrededor de la planta o también puede enterrarse más próximo a las raíces. Se diluyen con el agua y es absorbido.

Puedes encontrarlo en formulación líquida o sólida. Las riquezas son superiores en los abonos de formulación solida, como el granulado hidrosoluble.

Se clasifica en función de la homogeneidad del preparado. La riqueza del abono se expresa en la etiqueta del producto mediante 3 números asociados a las letras N (nitrato) P (fósforo) y K (potasio). Estas letras hacen referencia a su porcentaje. Se trata de los macronutrientes, pero también pueden estar identificados los micronutrientes:

  • Macronutrientes: este grupo incluye a los macroelementos primarios (nitrógeno, fósforo y potasio) y a los secundarios (calcio, magnesio y azufre).
  • Micronutrientes: boro, cloro, cobalto, cobre, hierro, manganeso, molibdeno y cinc.

Los fertilizantes son inorgánicos, tienen componentes minerales químicos. Tienen una rápida liberación y pueden ser:

  • Simples: formados por un solo ingrediente activo. Normalmente contiene un solo alimento vegetal o animal básico, o pequeñas cantidades de otros. Se trataría de un producto con un contenido más destacable en uno solo de los macroelementos (nitrógeno, fósforo o potasio). 
  • Binarios: dos ingredientes activos principalmente.
  • Terciarios o complejos: más de uno en una destacable proporción, normalmente alta presencia de los tres macroelementos.

Pero tampoco es cuestión de elegir. A día de hoy es mucha la evidencia recabada a cerca de la eficacia al usar ambos productos juntos (abonos y fertilizantes orgánicos y químicos).  El rendimiento puede aumentar notablemente en comparación a su aplicación por separado. ¿Y por qué lo recomendamos? Porque el estiércol o similares es una excelente fuente de materia orgánica, pero a su vez es relativamente bajo en nutrimentos (pudiendo ser compensados por el fertilizante). 

Y ya para finalizar, os dejamos las principales características de nuestro producto, así como algunos consejos. Nuestro NPK 3-3-3 indica un gran porcentaje y equilibro de macronutrientes, lo que supone una garantía de calidad. Además teniendo en cuenta su formato sólido en granulado y su materia prima, únicamente a base de gallizana, hacen de él uno de los mejores del mercado.